jueves, 10 de noviembre de 2016

Al despertar

Y desperté y ella estaba allí, tan bella y reluciente, cómo un jardín lleno de rosas en una mañana soleada, acostada sobre el suave algodón de su cama.
Su brillantez hacia palpitar mi corazón como cuando estas enamorado y sientes que ella lo es todo.
Sus mejillas rosadas mostraban un gesto de alegría, cómo si me demostrara que su felicidad es inmensa e incluso cuando duerme y sus labios me invitaban a besarla y robarle cada espacio de su ser.